Caminata: aproximadamente 11 KM (ida y vuelta)

Inicio: Santo Tirso

Recorrido: ruta parcial de Os Penedos - Sendero de Valoiro - #riogalir - #oulego

Hay lugares que no necesitan grandes monumentos, basta un sendero, el rumor de un riachuelo serpenteando entre robles y castaños y la certeza de que muchos de tus antepasados transitaron por ellos para hacerlos especiales, eso me ocurre al transitar los caminos trazados en la Sierra de la Encina de la Lastra.

La ruta de hoy comienza en Santo Tirso, y siguiendo los pasos de la antigua Vía Nova, calzada romana que hace casi dos mil años unía Asturica Augusta ( Astorga) con Bracara Augusta (Braga), cuyos restos aún hoy se pueden entrever dispersos entre la vegetación.

durante los primeros kilómetros caminamos junto a los Penedos de Oulego, uno de los paisajes más singulares del Parque Natural da Serra da Enciña da Lastra. sus grandes moles de roca caliza se elevan sobre el Valle de inxertos con una belleza serena y mágica. este espacio protegido alberga uno de los escasos paisajes kársticos de Galicia, refugio de numerosas especies de aves rapaces y de una flora adaptada a un terreno que parece desafiar cualquier equilibrio.

Poco a poco ascendemos hacia pena tallada, tras cruzarla enlazamos con el sendero que desciende paralelo a la carretera hacia el arroyo Valoiro. el camino cambia de ritmo, el rumor del agua sustituye al silencio abierto de la montaña y el bosque comienza a envolver cada paso.

Entre muros de piedra, castaños y antiguos bancales descendemos hacia Valdesobreira. A pie de carretera resuenan las aguas del Río Galir, el que cruzamos camino de barrio de la Rigueira, lugar donde vivieron mis abuelos paternos, el silencio de las calles contrasta con la algarabia de las golondrinas, y el murmullo siempre presente del agua.

Nos reciben los corredores y balcones de madera orientados para aprovechar la luz y el aire, fundamentales para secar productos agrícolas y ampliar el espacio habitable. Serpenteantes escaleras de piedra, para acceder desde el exterior al primer piso, dejando en el piso de abajo las bodegas y cuadras. puertas carretales dejando madera de castaño, que resistía bien la humedad y los insectos.

Fotografiar estas casas me devuelve el sentido práctico de mis antepasados, pero también activa mi imaginación, los inviernos largos, los veranos de siega, casas que encierran el esfuerzo, la resistencia.. emociones encontradas… sensación de tiempo suspendido.

Tras serpentear por las angostas calles de Oulego regresamos al Galir para comenzar de nuevo la subida, esta vez atravesando el barrio de Valdesobreira, por un sendero de nuevo poblado de castaños y viñas, con una cisterna de origen romano, otro discreto testimonio del paso de quienes construyeron la vía Nova y transformaron este territorio.

No caminamos únicamente por un espacio natural, caminamos sobre capas de tiempo. cada piedra, cada curso de agua, cada árbol centenario forma parte de una misma historia trazada con la paciencia que solo cultiva la naturaleza.

Lo que escuché

El agua del arroyo Valoiro buscando el Galir.

el viento rozando las paredes calizas de los Penedos.

el canto de las aves y pájaros sobre el valle.

el silencio ..ese silencio que te rodea colmado de memorias que te evocan otros tiempos y otras personas cuyos rostros regresan para recordarme que estamos de paso.. pero que revivimos a través de las huellas que dejamos en quienes una vez amamos.

Puedes ver y escuchar audio original de la ruta en instagram: @xanalosada